El día quinto.

Hoy salí desde temprano a caminar, quede de verme con Paola en el centro de la ciudad pequeña donde vivo, me puse un abrigo de tejidos negros y blancos, un pantalon oscuro y unos zapatos negros, me peine una coleta alta y sali a la calle, camine despacio, y a cada paso solo tenia en mente la cancion que sonaba por los audifonos, caminaba por las calles humedas y frias, era temprano y la gente parecia ya estar despierta, algunas puertas de las casas abiertas y la gente se asomaba por las ventanas, yo caminaba en la via, donde mas tarde se estacionan todos los vehiculos, por ahora preferia disfrutar esta libertad, estas calles vacias y lmpias de vehiculos, cruzaba sin ver la calle, era tan temprano que el silencio en la ciudad no se escuchaba..
A lo lejos se podia ver la catedral central de la ciudad, habia gente en su cercania, normalmente se reunian ahi a vender comida, entre esta algunos tamales, tacos dorados, y de tomar el tipico atol de granillo y de maizena.  Y al llegar a la fuente central, busque un lugar donde sentarme a esperar a mi amiga, vi a todas las personas pasar por ahi, veia todo vacio, y algunos restaurantes apenas comenzaban a abrir, sacaban las mesas afuera para situarlas y que permanecieran hasta muy noche, yo estaba nerviosa, a mi mente vino su rostro, estaba el parado frente a la catedral hablando con un telefono, tocia demasiado, y tenia el dedo inchado, parecia que le habia picado algun animal, yo estaba sentada desde lejos observandole, y el seguia hablando por telefono y girando la vista hacia mucho lados, parecia que la persona que estaba en la linea hablando con el, le daba algunas indicaciones..
No dejo de imaginarle, por donde quiera que recorro esta ciudad le imagino, nunca lo vi aqui, sin embargo no dejo de imaginarlo, de pensarle, me pregunto cuando terminara esto, talvez el dia que me vaya de aqui,

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Paulina Brcs - Infinitos Mentales. Con tecnología de Blogger.