LA NOCHE ETERNA

Con la piyama Rosada la niña espiaba detrás de la ventana si alguien pasaba por la calle recién mojada por la lluvia de enero, era un veintiuno para ser exactos, la niña acababa de llegar a esa ciudad y se creía fuera del  lugar, se sentía como la pieza equivocada en un rompecabezas.
Los ojos eran castaños, el color de su cabello se tornaba más claro con los rayos de sol que le mojaban desprevenida al correr la cortina de la ventana.
Salió a caminar aun con su piyama, la niña recorría la calle húmeda con los pies descalzos, camino un par de calles hasta llegar a un parque, ahí estaban dos jóvenes, una chica de Cabello Corto, canguro verde y cara limpia; junto a ella un joven de cabello  negro y esponjoso como una oveja, y vestía un canguro azul, entre ellos una guitarra que dejaba sonar una melodía producida por el joven.
La niña de piyama rosada parada en medio de la calle observaba desde lejos,  veía a los dos convivir contentos. La niña observo que el joven le dio la guitarra a la chica de cara limpia, la joven nerviosa intento tocar algo de música, pero sus manos temblaban.. Toco algo con mucho esfuerzo y luego callo la guitarra de tal forma que en el parque el ambiente se volvió tenso. El viento arraso con un par de hojas entonces la oscuridad reino el lugar haciendo  que la guitarra y los dos jóvenes se difuminaron y se perdieron en el viento..  Se desgastaban con el viento, los hacia dar vueltas rápidamente en el centro del parque.. En el aire se notaba un color rojo haciéndose cada vez más pequeño.. Como una línea roja en un papel negro.
La niña de la piyama de rayas corrió hacia atrás, corrió lo más rápido que pudo, su respiración se hacía lenta, y sus latidos rápidos... llego hasta su casa, la puerta estaba abierta, llego a su cuarto vio la ventana gris con la lluvia escurriéndose por el cristal, era tanta que empezó a colarse dentro de la habitación, la niña se metió entre las cobijas, se abrigo y cerró los ojos fuertemente, quedaba un mechón de cabello por fuera de las cobijas, se veía por ahí el pie descalzo que estaba fuera de las cobijas, cuando se dio cuenta y lo escondió igual que el resto de su cuerpo debajo de las cobijas.
La niña trato de dormir pero no podía borrarse la imagen de aquellas dos personas disolviéndose en el aire. Abrió los ojos, cuando se dio cuenta que el agua de lluvia ya había subido de nivel y su cama estaba flotando, decidió armarse de valor, sacar el bote amarillo debajo de la cama y subirse, abrir la venta, y comenzar a recorrer la calle inundada de gotas de lluvia, llego hasta el parque, estaba seco, la niña cayó al suelo, la calle se había secado también, su piyama húmeda estaba goteando color rosado por donde caminaba, se acercó al lugar donde estaban las dos personas y la guitarra,  se sentó ahí.. Cuando empezó a sonar una guitarra parecía provenir de algo profundo, la tierra comenzaba a vibrar de acuerdo a la música,  la niña se movía al ritmo de la tierra que la levantaba y la dejaba caer, ella feliz sonreía al sentir esto.
Cuando sintió en la espalda dos pequeños dedos llamándole.. La niña giro la mirada precipitadamente y vio a un niño con el cabello rapado en unos lados.  Se vieron a los ojos con mirada de yo te he visto antes, pero no se dijeron nada, el niño se sentó a un  lado de ella.  Empezó a tararear una canción, que la niña pudo continuar.
Detrás de este parque a unas cuadras, estaban dos jóvenes, aquellos mismos que estaban tocando guitarra y que el cielo había absorbido en una línea roja. Caminaban rumbo al parque, intercambiando algunas palabras que no eran de mucha importancia, cuando vieron a los dos niños era tan curioso verlos, una niña de piyama rosada con dos trenzas a los lados mientras  el niño con la cabellera mohicana sonreía y dejaba mostrar su sonrisa.
La joven de canguro verde le dijo al joven…
-Ves ?...-
El joven solo sonrió .

Siguieron caminando hasta algún lugar donde simplemente se esfumaron en una línea roja que absorbió el universo negro y que en algún lugar ahora, están observando las calles inundadas de niños felices, jugando a vivir.



inspirado en la cancion de Love of Lesbian, La noche eterna.
escrita en Colombia dedicada a un chico que conocí por alla en 2013..
un amor 
platónico que nunca pudo ser.. escrita un  
21 de mayo 2013..

PaulinaBrcs

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