EL CORAZÓN MALDITO ENDULZADO

Un día despertó de sus sueños, y sintió en los pies la gris ciudad, sintió el frió del asfalto y la oscuridad de la noche se disipaba para dejar ver la ciudad en la que vivía. 
Ella una mujer de edad mayor, aproximadamente unos 86 años, había vivido su vida bajo un puente, pasaba todos los días vendiendo periódicos en la avenida principal de la ciudad, tenia amigos mucho mas jóvenes que ella, la cuidaban durante todo el día, eran unos amigos que tenían un aspecto de desordenados en cuando a su vestimenta, pero su rostro parecía siempre feliz y radiante, la mujer admiraba siempre eso de sus amigos, de esas personas que convivían diariamente con ella, era amiga de cada uno de ellos y sus vicios, sabia que Said tenia una adicción a las drogas baratas, sabia que la mayor parte de las noches el lloraba y entonces sabia que podía recurrir a su amigo cemento, este le daba el consuelo en esas noches de frió bajo el puente. Ella también observaba como Carlos tenia un pequeño lió familiar, el era el único que si tenia donde ir, tenia una casa, pero no tenia las ganas de regresar, ver a su padre borracho todos los días y ver como golpeaba a su madre no era para el el hogar que quería, prefería ser cobarde, dejar a su madre cerca de los golpes..
Estas tres personas vivían bajo este puente gris, y dormían bajo la capa de las estrellas, bajo la luz de la luna y bajo el sereno, ellos tres tenían conversaciones muy intimas, siempre hablaban de ellos mismo, y de como era su vida actualmente, hablaban de sus sueños, de esos que algún día tuvieron, y que ahora veían casi imposibles, hablaban de lo que solían hacer antes de estar ahí, y hablaban de aquellos momentos divertidos y angustiantes que pasaban sobre su vida en las calles.
Ellos decian que la calle nunca negaba el espacio a una persona mas..



Nunca dejaban a niños solos, cuando se daban cuenta que había alguien vagando ayudaban para que pudieran estar cerca de ellos, una vez encontraron a una niña pequeña con una caja de chicles, la niña lloraba y estaba escondida tras de un bote de basura, tenia los chicles en su mano, y su cuerpo temblaba.. La anciana se acerco a la niña y le pregunto que sucedía. La niña lanzo una mirada de susto a la anciana y dijo mientra la veía - ¿Me compra chicles ?..  La ancianita quedo viendo a la niña y le dijo que le compraría, la anciana saco un poco de monedas de una bolsista de plástico, le dio a la niña y tomo los chicles. La niña al recibir las monedas se fue corriendo, en su rostro se veía una cara de felicidad, ya que la viejecilla había podido comprarle toda la caja de chicles que la niña vendía..


La viejecilla se quedo en la calle viendo a la niña correr, era de noche, y una niña tan pequeña se veía tan frágil corriendo esa noche, con tan pocos faroles encendidos en la avenida, la viejecilla se acerco al puente y les regalo algunos chicles a sus amigos, ellos no le preguntaron nada, pues era evidente lo que acababa de suceder, y la viejecilla tenia una expresión diferente a la que normalmente tiene, tenia un poco de soledad y tristeza en sus rostro, pero aun así les dirigió una sonrisa para obsequiarles los chicles.
La noche paso y al despertar y volver a sentir de nuevo el frió asfalto en los pies volvió a ver a la niña, esta vez tenia dos cajas de chicles,  a la viejecilla le pareció extraño que la niña ahora tuviera dos cajas de chicles, ella imagino que sus padres al darse cuenta que había logrado vender todos los chicles.. le comprarían ahora dos cajas enteras.. 
La viejecilla se acerco y y pregunto a la niña que porque ahora tenia dos cajas de chicles. La niña contesto con la cara sonriente -mis papas me dieron de cenar ayer en la noche y por primera vez no me pegaron, estaban felices de ver que había logrado vender los chicles, y me dieron dos hoy, me dijeron que si las lograba vender ya no me iban a pegar mas!- La niña no dejaba de sonreír cuando decía eso.. La viejecilla la vio y no dijo ninguna palabra, sabia que lo que tenia frente a ella era una historia similar a la que había vivido en su niñez, la viejecilla le dijo que hiciera el esfuerzo de vender sus chicles, le dijo a la niña mientras la veía frente a frente de cuclillas.. -Esta vez no podre comprarte los chicles pequeña,  no tengo dinero, me lo acabe todo ayer cuando te compre la caja de chicles- La viejecilla le dijo, y la niña al escuchar soltó unas lagrimas, pensando talvez en los golpes que le darían sus papas al no venderlos....
La viejecilla solo se puso de pie, y dejo a la niña llorando en la banqueta, la viejecilla fue a el camellón donde estaba su puesto de periódicos,  y siguió vendiendo, esta vez pareció dejar a la niña desamparada, y a pesar de que la viejita tenia una expresión de indiferencia, por dentro solo pensaba en la niña, y venían a su mente escenas de golpes, y el rostro de la niña...





La niña se veía caminando entre los coches tratando de vender sus dulces, pero no lo conseguía, pasaron las horas y en su rostro comenzaban a verse las lagrimas, pero aun asi la indiferencia de las personas que iban en los coches se notaba, y algunos ni siquiera volteaban a verla, la niña llorando, seguía caminando cuando trato de cruzar la calle para esperar a que pasaran los carros, se callo en cuanto comenzó a caminar, y el semáforo estaba en verde, los carros empezaron a tocar el claxon y una incluso le grito.. - muévete niña! te van a matar- La niña llorando se paro como pudo, y se fue a la banqueta, era ya casi la noche y la niña se fue caminando sobre la avenida principal...




Al día siguiente llego la niña al puente donde había conocido a la viejecilla, se acerco a ella y le dijo - señora mis papas ayer me pegaron demasiado, y me lastimaron tanto que ahora no puedo mover mi brazo, y me duele muchísimo, podría ayudarme- La viejecilla la vio y le dijo que la llevaría a una de esas farmacias donde daban consultas gratis, y fueron juntas..
al llegar la viejecilla entro junto con la niña, y sintieron las miradas de esas personas que estaba haciendo turno para pasar al medico, ellas las observaron y una de ellas incluso se paso el suéter por la nariz para no sentir el extraño olor a soledad que la viejilla y la niña tenían en sus ropas..
Esperaron.. y cuando fue el momento pasaron al doctor, la doctora que las atendió fue realmente amable, y la niña estaba tan feliz pues era la primera vez que la llevaban al doctor, la viejecilla escucho la receta  que la doctora pero cuando vio el papel únicamente veía rayas, ninguna de las dos sabia leer, pero aun así se acercaron a la farmacia a preguntar sobre las medicinas..
cuando entraron a la farmacia nadie se acercaba a atenderle, y ellas fueron las que buscaron a una señorita que acomodaba unas medicinas en el mostrador, le mostraron la receta y la viejecilla pregunto por el precio, la chica que atendía la farmacia les dio el precio total, la viejecilla comenzó a buscar dentro de su bolsista de plástico, no le ajustaba para comprar todo pero logro comprar la mayor parte..


Al salir de ahi la niña tomo de la mano a la viejecilla, y ella la vio sonreir, la niña sonreia tan alegremente que parecia no querer despegarse de ella..
caminaron unas cuadras y cuando llegaron la niña le dijo a la viejecilla - quiero vivir aquí contigo-
la viejecilla no respondió nada, solo le dio una cobija y le señalo un lugar cerca de donde ella dormia, la niña sonrió y la abrazo tan fuerte que la viejecilla no dejaba de sonreir tambien..

La viejecilla sabia que su vida estaba por terminar a su edad y en sus condiciones de vida le quedaba muy poco, pero en este tiempo queria poder enseñarle a la niña a poder desenvolverse en la vida de la manera en que se pudiera para que no llegara a la edad de la viejecilla y muriera en la calle igual que ella lo haria algun dia...


continuara... 


Escrito por Paulina Brcs

No hay comentarios.:

Gracias por tu comentario.

Paulina Brcs - Infinitos Mentales. Con tecnología de Blogger.