SOLO POR HOY.



Hoy volveré a ese café en que te conocí, volveré a poner mi mirada en esa mesa del rincón, donde hace meses te encontré, fijare mi vista en el estante de libros de un lado, analizare los títulos y tratare de adivinar cuales leíste, y cuales no.

Seguiré sentado en la mesa de frente, me parare un par de veces en la ventana cerca de la mesa donde estoy sentado, tal como lo hacia cuando tu estabas ahí, me pondré de pie, y desde esa posición te veré, te veré escribir algo en una pequeña libreta, te veré tomar el café, y luego limpiarte los labios con tu pequeña manita blanca, te veré sonreír sola, te veré escribir y mantener la mirada en el horizonte de la ventana en la que estoy parado, te veré ponerte de pie, y dirigirte hacia mi ventana, te pondrás a un lado de mi sin decir ni una sola palabra, yo me conformare por sentir tu cercanía, me conformare por sentir tu presencia, por sentirte cerca de mi, me sentiré tranquilo con tu presencia, y cuando regreses a tu mesa, haré lo mismo para ver si entonces te das cuenta de mi existencia.



Al regresar a la mesa, fijo mi mirada nuevamente en ti, te veo sonreír y vuelves a escribir algo en tu libreta café, me pregunto que sera eso que con tanta alegría escribes, me gustaría que me vieras, aunque sea por equivocación, que enfocaras tu vista sobre esta persona con vestimenta oscura, pero no lo haces...

Sin embargo sigo aquí esperando por ti, por tu sonrisa.






Hoy que he vuelto a este café en el que nos conocimos, he recordado lo difícil que fue acercarme a ti, por que eras como un personaje de los libros que solía leer, uno solitario, que añoraba el amor de alguien a quien ignoraba con todas sus fuerzas, y ese personaje eras tu, eras tu esa chica que escribía en su libreta café, eras tu la que escribía de mi, de mi actitud frente a ti, de mis actitudes para acercarme a ti, eras tu la chica que escribía de mi, sin embargo no fui el hombre suficiente para estar mas cerca de ti, me abandonaste, me dejaste como se dejan los tenis usados, colgados en las esquinas de las calles, me dejaste esperando por ti en el café, llevo muchos días aquí, todas las tardes vuelvo a la misma hora, esperando por tu regreso, por que antes de mi, este había sido tu lugar favorito, me lo dijiste, y por eso espero aquí, espero aquí en la mesa en que me veías, espero para que el día que te decidas volver puedas ...








Volver a escribir sobre el hombre que espero por ti durante cuatro años, todas las tardes en el café en que  lo conociste por primera vez.








5 comentarios:

  1. Hola Paulina!!
    Te he dicho ya que me gustan mucho tus entradas? Porque me encantan *.*
    Nos leemos, besos ^^

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    1. Gracias Sihana! :D Realmente aprecio mucho tus lecturas y comentarios en este blog! :D
      un saludo!

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  2. Hola!
    Me ha encantado el relato, tienes mucho talento.
    Besos

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    1. Gracias Isabel ! :) muchas gracias... :D
      saludos!

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Gracias por tu comentario.

Paulina Brcs - Infinitos Mentales. Con tecnología de Blogger.