Dias en la costa del sol.


Sentir el viento sobre mi rostro,
sentir la arena bajo mis pies,
tocar el cielo tras una ventana de autobús,
sumergirme en el atardecer desde mi ventana gris,
despertar y justo despues sentir el olor a mar.

Verter de esperanzas mis sueños,
entender mis días solitarios,
entender la compañía y los campos verdes,
saborear platillos extraños cubiertos de queso y patatas,
ver ocultarse el sol justo antes de dormir.

Recorrer calles antiguas, edificios viejos,
sentir las piedras bajo mis pies,
mirar el suelo verde y cubierto de flores,
sentir los oídos de la gente después de mi acento,
y sentir el aroma detrás de la lluvia.

Lluvia que moja las calles de la costa,
lluvia que baña los miedos y los arroja,
gotas de agua que mojan las banquetas de las calles,
que mojan las flores y las casas,
calles llenas de lluvia y rayos de luz.

Caminando por calles grises y personas de colores,
donde se iluminan las habitaciones de tonos amarillos,
cerrando los ojos y pensando en tus sueños, en los míos,
abrir los ojos y despertar en en el mismo sueño,
ponerme de pie y salir a vivir el sueño de nuevo; La vida.




4 comentarios:

  1. Hola!
    He disfrutado muchisimo de tu relato.
    Besos

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  2. Nuevas letra inspiradas en otros lares... esto es hermoso...!!!

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  3. Muy bonito Paulina! Se nota que la estas pasando muy bien, espero que el resto del viaje sea de tu agrado también.
    Saludos!!

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Gracias por tu comentario.

Paulina Brcs - Infinitos Mentales. Con tecnología de Blogger.